La conductora y comediante Joan Rivers fue despedida el día de ayer en la ciudad de Nueva York, durante un funeral lleno de celebridades, paparazzis y todo el glamour de Hollywood, justamente como ella quería.
La repentina muerte de esta comediante conmocionó al mundo del espectáculo, pues fue la pionera de la comedia para las mujeres en Estados Unidos. Amada u odiada, Joan Rivers dejará un abismo profundo en la farándula que nadie podrá llenar, pues su humor es irrepetible e irremplazable.








